Personas que no sabemos si siguen vivas luego de tomarse estas fotos. La vida es sagrada. Un tesoro que cada uno tiene y que comparte en su día a día. Un camino que recorremos, lleno de sorpresas, tristezas, alegrías, amigos, compañía y soledades. Buscamos hacer de nuestra vida y de quienes están a nuestro alrededor, un espacio amable, en el que podamos querer y sentirnos queridos. De eso, de afectos y de pequeños instantes se compone el devenir de nuestras vidas. Pero qué triste resulta conocer hechos en los que esos pequeños instantes están atravesados por la irracionalidad y acaban con el preciado regalo de la vida.
Y duelen tanto las muertes de adultos como las de niños en situaciones que nadie puede explicar y en la que otro ser humano se dejó llevar por sus emociones. Que el respeto por la vida sea el valor fundamental de nuestra convivencia en sociedad. La vida, de nuevo, es sagrada.
A continuación veremos algunas fotos de personas que aparentemente no valoran su vida, y no sabemos si luego de haberse tomado dichas fotos siguen vivos.




















